Villa en Torrequebrada II




Una grieta transversal disecciona esta construcción y para potenciarla ¿que mejor que la luz natural? Una gran claraboya "cose" e ilumina sus escaleras, mientras un ascensor panorámico disfruta de las mejores vistas al mar mientras alcanza el último nivel: el dormitorio principal. Asimismo la propiedad deseaba que la cocina y oficina tuviesen abundante iluminación: ¿Por qué no? Se situaron en un "gajo curvo" totalmente acristalado, orientado al norte donde la intensidad de la luz es menor.

La zona de estar en tres niveles comunicados visualmente: salón delante, comedor atrás y mas alto y en un tercer nivel sala de juegos comunicada en doble altura. Resultado: todos los niveles están conectados con la visión del mar... Y de ellos mismos.