Residencial Alexandre




Los promotores no estaban satisfechos con la silueta del solar: presentaba una curva difícil para la ejecución del proyecto. Era irresistible para mi. La idea debía partir de ella: del problema. Una gran portada curva se plegaba en su fachada: cierres acristalados, daban iluminación a los mejores apartamentos del inmueble. Una variedad de balcones, terrazas y porches se despliegan en sus fachadas. Su contexto es denso, muy urbano; el proyecto debía mirar hacía dentro. Interpretando la arquitectura residencial de corrales, tras la gran portada el paso se estrecha, se oscurece y al girar aparece un gran y único patio de forma irregular que fluye por el conjunto, cambiando de uso: zonas de paso, de estar (bancos, árboles) y de ocio (piscina y jardín).

Estoy contento; en este caso el conjunto no tenía en el exterior su objetivo principal, su interior debe ser seductor, provocar aquella vida en común.

Lo comento así porque hace poco lo visitó y encontró grupos charlando, niños jugando, incluso recuerdo a alguien leyendo en una galería. Vaya.